Producción local de plantines de algarrobo con mejores resultados

En los inicios de las tareas de enriquecimiento y restauración del bosque nativo, los plantines de algarrobo utilizados para las plantaciones eran producidos en Misiones. Sin embargo, la experiencia acumulada en el territorio y el seguimiento de los resultados obtenidos en campo llevaron a tomar la decisión de trasladar la totalidad de la producción a Santiago del Estero, donde actualmente se generan los ejemplares que luego son plantados en el monte chaqueño.​ 

La medida respondió principalmente a criterios técnicos vinculados a la adaptación de las plantas. Los plantines producidos en Misiones crecían en sustratos elaborados con suelos característicos de esa provincia, cuyas propiedades físicas y químicas difieren de las que predominan en Santiago del Estero. Al ser trasladados y plantados en un ambiente distinto, debían atravesar un proceso de adaptación que, en muchos casos, generaba estrés y demoraba su establecimiento en el terreno.​ 

A partir de estas observaciones, se concluyó que producir los plantines en la misma provincia donde serían plantados permitiría obtener ejemplares mejor preparados para las condiciones ambientales locales. Actualmente, las plantas se desarrollan en sustratos con características similares a las del suelo que encontrarán en el campo, lo que favorece una adaptación más rápida, mejora el desarrollo radicular y aumenta las probabilidades de supervivencia durante las etapas iniciales de crecimiento.​ 

Este proceso se complementa con la utilización de semillas de algarrobo blanco de genética certificada, seleccionadas para garantizar la calidad y trazabilidad del material vegetal. La combinación de semillas certificadas y producción local permite, finalmente, fortalecer las condiciones de crecimiento de los plantines y mejorar las perspectivas de establecimiento y desarrollo a largo plazo.​ 

De esta manera, la producción íntegra de plantines en Santiago del Estero permite combinar ventajas técnicas, ambientales y económicas, mejorando las condiciones para el establecimiento de los algarrobos y aumentando las posibilidades de éxito de las acciones de restauración y enriquecimiento del bosque nativo.

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