Recibimos la visita de un funcionario de la Dirección General de Bosques y Fauna de Santiago del Estero en los campos Potrero y Soledad -departamento Figueroa- donde desarrollamos el enriquecimiento del monte nativo con ejemplares de algarrobo blanco, como parte del Proyecto Tatú. Se interiorizó sobre los objetivos y recorrió el lugar junto a nuestro ingeniero forestal, Ariel Vera, al encargado general, Carlos Budan, y a Fabio Bravo, uno de los responsables del grupo de operarios.


Le mostramos el vivero, las plantaciones, la marcación y modalidad de apertura de las fajas donde trabajamos; y pudo observar cómo realizamos las intervenciones con el menor impacto posible sobre la vegetación nativa existente y el suelo, respetando la biodiversidad del lugar. También compartimos los aspectos sociales del Proyecto Tatú y las mejoras que impulsamos en la zona; entendiendo que una iniciativa de esta escala debe generar beneficios para la naturaleza, el entorno y las comunidades que habitan allí, por eso nos interesa que se conozca el proyecto en toda su dimensión.


Consideramos de enorme valor este tipo de inspecciones, porque permiten a los organismos competentes comprobar in situ las acciones que llevamos adelante, haciendo foco en el enriquecimiento, sin extracciones, y en absoluto respeto de las leyes de cuidado y protección ambiental que rigen en la provincia y el país.

Este año presentamos ante la Dirección de Bosques y Fauna dos planes de enriquecimiento del monte nativo para Sauce Esquina y Rupasca, campos donde todavía no iniciamos las intervenciones y para los que aguardamos los permisos correspondientes.




